domingo, 10 de febrero de 2013
¡Ganadería Cajamarquina Emblema de Emprendedurismo Nacional!
Del sigloXVII hasta el XVIII, Cajamarca llegó a la cima de su desarrollo colonial. Las haciendas alcanzaron altas producciones, al igual que los obrajes y la minera de Hualgayoc dinamizo aún más la economía local, se producían cereales, menestras, lanas, carne de ovino, carne de vacuno. Se abastecía entonces no sólo al mercado local; sino también a la costa norte y a Lima de ganado ovino, vacuno en pie, manteca de porcino, grasas de carnero, jamones y carnes saladas, transportado bajo un sistema de arrieraje. Es así que a Cajamarca se la conocía como "Cajamarca la grande del Perú". Con el ingreso de los ingleses y franceses para comercializar en colonias americanas se inicia el desplome de Cajamarca ya que los textiles y otros productos no podían competir en precio y calidad, esta caída duro hasta el siglo XIX. La guerra de la independencia acelero la decadencia cajamarquina, los ejércitos mermaron capital monetario, rebaños pecuarios, reservas alimentarias y semillas de las haciendas, cerrandose algunas rutas comerciales. Treinta y cinco años después de la independencia el centralismo limeño y trujillano motivaron la rebelión de los Cajamarquinos liderados por Toribio Casanova, Manuel Egusquiza y José Villanueva.
En las primeras décadas del siglo XX en la costa norte se consolidaron grandes latifundios azucareros (La Libertad y Lambayeque): Casa Grande, Roma, Chiclin, Patapo, Cayalti, Cartavio, Tuman, entre otros, es de esa forma que estas nuevas haciendas necesitaban braceros, alimentos y víveres para sostener esta actividad. En1916 los dueños de Casa Grande compran Huacrarucro a la familia Castro Iglesias y Sunchubamba a los Rossel y Cacho, más otras compras logran integrar 58,000 has. Las otras azucareras no compran terrenos pero tenían los mismos requerimientos, naciendo una nueva oportunidad comercial de resurgimiento económico para Cajamarca.
Es definitivamente que a inicios del siglo XX se marca el hito histórico del surgimiento ganadero cajamarquino cuando el hacendado Julio Cacho Gálvez, de la hacienda Polloc, inició la importación de vacas lecheras de la raza Morena de los Alpes, provenientes de Argentina. En la segunda década del mismo siglo, el hacendado Alejandro Castro Mendívil, propietario de la hacienda La Colpa, también empezó a importar ganado extranjero, esta vez vacas lecheras de la raza Friesen Holstein, de los Países Bajos y de Argentina, este último quien se había hecho cargó de la hacienda tras la muerte de su padre y luego de negociar Huacrarucro y trasladar su ganado a la Colpa, donde la innovación generaría fama de tener las vacas sabias, ya que acudían al ordeño llamadas por su nombre.
Cabe resaltar que los primeros 5 terneros que se trajeron en barco hasta Pacasmayo, viajaron en tren y de allí a lomo de mula a Cajamarca, posteriormente la visión de Alejandro Castro Mendivil le permite convencer a Elmer Faucett a transportar 8 terneros Holstein Puros de Raza en avión a Cajamarca, siendo la primera importación hecha bajo este medio de transporte en el Perú.
Los ganaderos de la época viendo el éxito, iniciaron varios procesos de importación de USA, Canadá, así mismo, de animales Brown Swiss. En 1937 dirigidos por la Camara de Comercio de Cajamarca se solicita al gobierno la instalación de la Granja Modelo con el objetivo de mejorar la raza, la cual se ubicó en el distrito de Baños del Inca. Ya en 1947 ingresa la planta evaporadora de leche Perulactea (Nestlé) quien apertura trochas y construye carreteras para que sus camiones puedan ingresar y recoger la leche de la zona, esto permite unificar e intercomunicación mejor a Cajamarca, promoviendo más aún el desarrollo de la ganadería lechera, hasta este momento las haciendas controlaban el 60% al 70% de las tierras en Cajamarca, este auge dura unas cuantas décadas más, ya que en el 70 se presenta la reforma agraria y cambia la tenencia de las tierras lo que permite que las haciendas se desintegren y se generen pequeñas unidades productivas que por incapacidad jamás se auto gestionaron de la misma manera no sólo no se tenía la capacidad técnica; sino menos la redes sociales y la institucionalidad que había caracterizada al emprendedor ganadero.
La historia cambia y la caída del sector comienza a sentirse los esfuerzos de los que quedan en el sector mantienen una cierta tradición y afición hasta los ochentas y noventas y es en 1993 con el ingreso de Minera Yanacocha que la ganadería sufriría su mayor golpe ya que aparece su mas feroz competidor por tierras, trabajadores, recursos en un momento que el empresariado no esta preparado para afrontar esta competitividad y sustitución económica.
La ganadería cajamarquina se diluye a muy pocos ganaderos representativos y muchos, miles de pequeños crianderos cuya característica común es la atomización de sus tierras, minifundio, escaso tamaño de escala, falta de representación, decaimiento de su institucionalidad y casi nulo poder de negociación.
Ante las corrientes contrarias es imperante que nuestra capacidad de relicencia, nos permita nuevamente captar las oportunidades, para levantar nuevamente bajo otro concepto, actual y acorde al contexto global una nueva ganadería competitiva, pero sobre todo sostenible.
Joe Charly Mantilla Oliva, IZ, MC
Recopilación basada de registros de Julio Sarmiento. Cajamarca Competitiva, Linea de Base de Cajamarca y Apuntes históricos de la Camara de Comercio de Cajamarca.
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