La sostenibilidad se fundamenta en tres dimensiones: económica, social y ambiental. Una coalición, que se presta a análisis cualitativos particulares, con puntos de vista que de por sí podrían ser infinitamente divergentes. Mas que una ciencia, es un arte poder definir este balance, lo cual puede ser entendido por unos como correcto, por otros como incorrecto, dependerá del apego y de la importancia interpretativa, hacia la dimensión que cada uno de manera particular, otorgue más o menos importancia.
Imaginemos que superamos lo anteriormente expresado y un grupo o una comunidad se pone relativamente de acuerdo, dependerá del fundamentalismo o de la flexibilidad de los capitalistas, ambientalistas y socialistas para poder abordar los problemas y construir desarrollo.
Siempre serán las mismas preguntas: ¿cómo satisfacer las necesidades infinitas con recursos finitos? ¿Cómo propiciar un uso responsable de los recursos, que garantice su inalterabilidad en el tiempo y uso a las generaciones futuras y éstas a sus generaciones futuras? ¿Cómo generar equidad social y la repartición equitativa de la riqueza? Será esta última un deseo platónico o una posibilidad tangible.
Si es difícil entender esto a nivel general, imaginemos lo difícil de generar la sostenibilidad ganadera; más aún, en un sector cuyos márgenes de rentabilidad son bastante bajos en relación a otros sectores menos sacrificados y más rentables. No olvidemos que la dimensión económica es uno de los tres pilares fundamentales.
La ganadería actual promueve o debería utilizar tecnología que simplifique los procesos y genere mayor eficiencia, en países sud americanos vemos esto como un objetivo inalcanzable a diferencia de países desarrollados en donde es una concepción normal, tengamos claro que en nuestro contexto, la tecnología y su adopción es la diferencia sustancial entre los ganaderos exitosos con los relegados. Paradójico ya que justamente en países como el nuestro tenemos políticas adversas a la adopción e importación tecnológica, más aún si tenemos en consideración que generamos muy poca. Entendamos entonces que la ganadería se aleja cada ves más de aquella que otorgaba muchas fuentes de trabajo.
Sin lugar a dudas! No debemos restar importancia a la dimensión social, las corrientes extensivas y naturales en la crianza ganadera, ponen en entré dicho la sostenibilidad ganadera, por un lado suponen naturalidad, por otro promueven la apertura de bosques naturales para su transformación en praderas, cuestión contraproducente con la protección de áreas intangibles; en este sentido, la ganadería actual estudia e investiga mucho el comportamiento animal, para diseñar infraestructura adecuada, disminuir el espacio de uso de la tierra, otorgar mayor confort animal, optimizar el manejo operativo, entre otras muchas ventajas. Finalmente acotan mas divergencia y polémica el uso de semillas modificadas, herbicidas, utilización de combustibles. ¿Cómo planteamos entones la sostenibilidad? Seguiremos buscándola, lo seguro es que en el camino y con la experiencia iremos generando o acercándonos a esta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario